Recordando
Retro Review de Forgotten Worlds

Masacrando aliens

Hoy abandono los juegos deportivos para ir a algo radicalmente opuesto: un arcade de la mítica CapcomForgotten Worlds quizá no sea uno de los más conocidos hoy en día pero tiene el honor de ser el primer juego que se lanzó para el sistema CP System, que sería más conocido posteriormente como CPS-I (para diferenciarlo de su segunda versión) y que se caracterizaba por ser un sistema que permitía reemplazar las placas madre (motherboard) que ejecutarían el videojuego.

Sea como fuere, el videojuego tuvo un largo desarrollo para aquél momento (prácticamente dos años) y un abultado presupuesto de cinco millones de dólares que, hoy en día no puede parecer mucho, pero insisto, eran otros tiempos donde la popularidad de los videojuegos no es la de ahora y, por ende, los ingresos tampoco. De hecho, el juego no fue un éxito comercial en su versión arcade, ni mucho menos, contando con ciertos problemas de costes debido a una escasez de chips para las placas CPS-1. Sin embargo, sí que tuvo una cierta notoriedad en algunas plataformas como ZX Spectrum, donde consiguió en algún mes la segunda posición tras Robocop.

Músculos al rescate

El juego nos sitúa en el siglo XXIX donde un malvado Dios llamado Bios ha destruido gran parte de la tierra, convirtiéndola en un erial conocido como Dust World (mundo polvoriento). Dos hipermusculados supersoldados (eran los 80 y se llevaba ese tipo de personajes, siendo el cine un claro ejemplo) son creados por la pequeña resistencia humana que queda para revertir la invasión y dar a la humanidad una segunda oportunidad.

Como era habitual en muchas recreativas, el juego permitía dos jugadores. Mientras que el jugador 1 controlaba a uno de los personajes cuyo rifle (de uso ilimitado) tenía un largo alcance, el segundo jugador disponía de una arma de más corto alcance pero con un ratio de ataque mayor.

Al calor de R-Type

 

A nuestro alrededor orbita un orbe (valga la redundancia) que disparará en la misma dirección en la que nosotros lo hagamos, ayudándonos a destruir enemigos más rápidamente. Una cosa importante a comentar es que volamos, por lo que nos podemos mover por toda la pantalla libremente, siendo el juego del estilo R-Type, más que un juego de acción de scroll lateral plataformero.

Al destruir a nuestros enemigos, éstos dejarán unas monedas llamadas Zennys, que nos servirán para comprarnos mejoras en la tienda. La tienda aparecerá en algunos puntos en concreto y, para entrar, solamente tendremos que ir volando hacia allí. Podemos comprar desde mejoras para las armas, pasando por armaduras, vida, cohetes teledirigidos e, incluso, un periódico en el que se nos dará información valiosa como puede ser el punto débil de un enemigo.

En este tipo de juegos la habilidad para movernos y esquivar los ochocientos proyectiles en pantalla es fundamental para llegar a buen puerto, teniendo un ritmo frenético pero a la vez estimulante y hasta adictivo. El diseño futurista de los escenarios está perfectamente cuidado, llevándonos a esos "mundos perdidos" de los que habla el título del juego como el antiguo Egipto, una torre de Babel, Japón... pero sobretodo destacaría el diseño de los monstruos finales, están muy, pero que muy, conseguidos. También se podría destacar la variedad de enemigos, tanto los que son seres vivos como los que son mecánicos (torretas, etc).

Un juego que a mi me parece muy bueno, 9 pantallas en la que disfrutaremos (y sufriremos) a partes iguales. Aunque no podía ser de otra manera estando Capcom detrás.